En un artículo reciente publicado por el British Journal of Nutrition, especialistas aseguran que es mejor hacer ejercicio antes de desayunar.

Dividieron en dos subgrupos al grupo de estudio, la mitad camino vigorosamente después de desayunar y la otra mitad antes; éste segundo grupo quemó en promedio hasta 33% más grasa corporal que el primero. Y la explicación en realidad es simple.

Cuando nos despertamos, el cuerpo ha estado en ayunas por muchas horas. Al hacer ejercicio así, tu cuerpo recurre a los almacenes de grasa para conseguir energía. En cambio, si consumes un desayuno o comida antes de hacer ejercicio, los nutrientes están ya disponibles en la sangre aun horas después de haberlos consumido, haciendo que el cuerpo haga uso de éstos primero y después busque en las reservas (grasa corporal).

Si vas a quemar arriba de 500 calorías con ejercicio cardio vascular intenso, no se recomienda ir con el estomago completamente vacío. Puedes comerte una manzana o pera, un yogurt o una barra de proteína baja en calorías para que no te marees. Regresando puedes comer un desayuno de titanes: 2 huevos revueltos con vegetales, un poco de frijoles, pan tostado, jugo y cafe con leche; premio de campeones! Tu metabolismo estará acelerado y procesaras lo que comes más rápidamente.

Empezar así el día, además, te llenará de energía y te pondrá de buen humor! Y aseguras hacer tu rutina de ejercicio diario sin que después se te complique el día entre el trabajo, la casa, el tráfico o cualquier pretexto que te aleje del gimnasio!!


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