Muchos somos ya los que tratamos de ser lo más “orgánico” posible cuando estamos tratando de controlar problemas con nuestras colecciones de plantas o simplemente para favorecer su crecimiento y buen desarrollo.  Nosotros firmemente recomendamos EVITAR usar insecticidas y fungicidas como medidas preventivas, para no generar resistencia a éstos químicos y poder usarlos cuando realmente sea necesario.

En ésta sección encontrarás una serie de remedios caseros, empezando por nuestro favorito:

el que usamos en la casa de las orquídeas y recomendamos:    spray multi-usos

  • en una botella de 500 ml mezcla 2 cucharadas de canela en polvo y 1 taza de alcohol.  Agita muy bien y deja reposar 24 horas con la botella tapada.  Filtra la solución (un filtro de cafe es ideal) y regresa la solución a la botella.  Agrega 2 cucharadas de jabón liquido (para platos es ideal) y rellena la botella con agua.

Lo usamos para todo!!  Para desinfectar cortes a raíces o partes afectadas de la planta, cuando recibimos nuevas orquídeas como medida de prevención, para eliminar plagas, infecciones bacterianas y hongos.  Aplícalo a toda la planta, no le pasa nada a las flores o botones, es una maravilla!!

TIP: ten siempre a la mano el spray multi-usos!!

insecticidas:

insectos de cuerpo blando como áfidos y  cochinilla blanca:

  1. Alcohol de curación al 70% o 90% sin diluir: con un algodón o cotonete empapado toca los insectos; para infestaciones  mayores, rocía la planta entera, procurando mojar toda la superficie.  Repetir cada 3 días por 2 semanas.  Nunca hemos experimentado ningún problema con las flores, botones o cualquier parte de la planta por usar alcohol en spray.
  2. Spray de chile y ajo: licúa 1/2 ajo y 1/2 chile (ají picante) con 1/2 litro de agua; cuela la mezcla y agrega 1/2 litro más de agua para tener un litro de solución concentrada.  Usa 2 cucharadas por litro de spray.  Rocía la planta entera, procurando mojar toda la superficie.  Repetir cada 3 días por 2 semanas.

insectos de cuerpo duro como trips y escama:

  1. Spray de aceite y jabón: mezcla 1 cucharadita de aceite de cocina y 1 de jabón liquido o detergente con un litro de agua.  Agita bien y rocía la planta procurando mojar toda la superficie.  Repite cada 3 días por 2 semanas.  El jabón erosiona su cubierta contra agua y el aceite los sofoca. — Precauciones al utilizar aceites en orquídeas: ya sean de cocina, aceite de neem, aceites de horticultura o insecticidas que contengan aceite, hay que aplicar solamente cuando las plantas están frescas al tacto.  Recomendamos su aplicación temprano en la mañana, ya que si lo aplicamos cuando las plantas ya están templadas o calientes por la luz solar podremos perder las flores y provocar quemaduras de sol.

spray multi-propósito contra insectos:

  1. Desengrasante: Mezclar 1 taza de alcohol de curación y 1 taza de desengrasante/limpiador de uso doméstico y 2 tazas de agua.  Rocía la planta entera, procurando mojar toda la superficie.  Repetir cada 3 días por 2 semanas.
  2. Cualquier detergente orgánico comercial con concentración de cítricos.  Aplicar directamente a la planta como en los casos anteriores.
  3. Spray de aceite, jabón, limón y alcohol: en una botella de 1 litro para spray mezcla 1 cucharada de aceite de cocina, 1 de jugo de limón y 1 de jabón liquido o detergente.  Rellena la botella con mitad agua y mitad alcohol. Agita bien y rocía la planta procurando mojar toda la superficie.  Repite cada 3 días por 2 semanas.

contra hormigas:

  1. Harina de maíz cruda para hormigas grandes: espárcela en donde están las hormigas para que se la coman; después de un rato se inflará en sus estómagos y las matará.
  2. Jabón: Un remedio menos cruel, es acordonar el área a defender con jabón en polvo.
  3. Azúcar glass y bicarbonato: Mezcla un tanto de azúcar glass y un tanto de bicarbonato, esparce la mezcla.  Esto envenenará a las hormigas también.
  4. Aspartame:  Cualquier edulcorante artificial es atractivo para las hormigas, sobre todo si esta húmedo.  Se dice que lo llevan de regreso a sus colonias, matando así la colonia entera.

 

contra caracoles y babosas:

para matarlos:

  1. Trampa de cerveza: coloca un plato con cerveza fresca cerca de la planta.  Los caracoles y gusanos se sentirán atraídos por el olor, caerán en el plato y se ahogarán.  O usa cerveza rancia que actuará como repelente.
  2. Agua oxigenada: baña el sustrato con agua oxigenada sin diluir y las babosas saldrán huyendo porque al agua oxigenada las quema; aunque es tortuoso ver como se retuercen.
  3. Spray de café: no tires el café que te sobró de la mañana!  Mézclalo mitad y mitad con agua y rocía.  Agrega 2 cucharadas de alcohol para que no le salga hongos a la mezcla mientras está guardada.

como barrera (y nuestra recomendación):

  1. Mecánica – Diatomea en polvo NO CALCINADA: es un polvo de esqueleto fosilizados de algas marinas microscópicas, es una forma de dióxido de silicio y en su forma, tiene puntas filosas que prohiben el paso de las criaturas.  Lo puedes encontrar como microfiltrador en los acuarios; contra más grueso lo encuentres, mejor.  Esparce el polvo alrededor de tus plantas a manera de barrera.
  2. Mecánica II – papel de lija:  forra la base de tus mesas o macetas con papel de lija para que la aspereza del material inhiba el paso de los animales.
  3. Mecánica III – Electromecánica:  al igual que con el papel de lija, forra con hoja de cobre las bases de tus mesas o macetas, procurando no dejar bolsas de aire.  El cobre combinado con la baba secretada por los animales produce una reacción electromecánica muy incómoda para ellos.
  4. Química: Aplica una capa gruesa del repelente Tree Tanglefoot en la base de las patas de tus mesas o macetas.

como carnada para atraerlos y cambiarlos de lugar (también, nuestra recomendación):

  1. Papa cruda: coloca rebanadas de papa cruda en un recipiente cerca de tus plantas.  Por la mañana, encontrarás a los caracoles y babosas entre la papa; pudiendo así trasladarlos a otra parte de tu jardín.
  2. Levadura:  hierve 2 tazas de agua, 2 cucharaditas de levadura y 2 cucharadas de miel.  Deja enfriar y coloca en plats extendidos cerca de tus plantas para atraer (sin matar) a los caracoles.  Refresca cada semana.

repelente contra insectos:

  1. Vapor de Eucalipto: coloca entre tu colección pequeños tarros de aceite de eucalipto (por ejemplo, VickVapoRub); los vapores ahuyentarán a los insectos que pretendían acercarse.

repelente contra mamíferos pequeños (ratas, ardillas…):

  1. Spray de chile y jabón: mezcla 1 cucharadas de salsa picante y 1 de cucharadas de jabón líquido en 1 litro de agua.
  2. Alimentarlos: los animales no buscan las flores específicamente, si tienen otra opción de alimento lo preferirán y dejarán en paz tus plantas.  La desventaja es que puedes atraer a más roedores.

fungicidas:

la canela de tu cocina:

  1. en polvo: aplica generosamente en el área infectada de la planta.
  2. pasta con pegamento: mezcla canela en polvo con pegamento liquido blanco (el que usan los niños y que es soluble al agua) hasta formar una pasta espesa y cafe.  Aplica directamente sobre el área afectada o herida y deja secar.  El pegamento blanco  aunque es soluble al agua, resiste algunas regadas antes de desaparecer; esto lo hace ideal sobre todo para plantas de exterior en montajes que se riegan con frecuencia.
  3. una alternativa al pegamento: es hacer lo que describimos en el punto anterior, intercambiando el pegamento por aceite de cocina.  Hay que usar más canela para lograr crear la pasta.

con otros ingredientes:

  1. Té de harina de maíz: coloca en una media vieja una taza de harina de maíz en polvo y haz un nudo; sumérgelo en un galón de agua.  Déjalo reposar por un par de días y usa el liquido como spray.
  2. Listerine: si, el enjuague bucal!  Si encuentras el original que es de color dorado sin fragancia es mejor, si no, cualquier “sabor” sirve.  Lo puedes usar concentrado o diluido, dependiendo de la magnitud del problema.  También es muy útil para cicatrizar heridas y cortes que tengamos que hacer (siempre con tijeras o cutter desinfectados!).
  3. Agua Oxigenada (sin diluir): ideal para las coronas podridas.  Aplica generosamente en donde empieza a formarse la infección, o entre las hojas para que se filtre por la corona (Phalaenopsis), con la precaución de retirar el exceso para no fomentar la putrefacción.  También úsala cuando hay infección en las raíces, remojando las raíces en agua oxigenada sin diluir.  Cuando hay infección verás que se forman burbujas en las zonas afectadas, una efervescencia blanca o amarillenta. Deja secar y repite cada 3 días hasta que las burbujas desaparezcan.
  4. Leche diluída: mezcla 1/3 de taza en un litro de agua y rocía.  Con éste además harás brillar tus hojas!
  5. Cloro: diluye 1/2 cucharada de cloro en un litro de agua.  Riega las plantas con ésta solución para eliminar hongos en las raíces.  Deja actuar por 10 minutos y después enjuaga (riega abundantemente) con agua tibia 3 ó 4 veces.  No le pasará nada a tu planta, no te preocupes.  Esta solución también es ideal para desinfectar utensilios de curación y corte.

abrillantador de hojas:

Si el agua de tu zona es dura, es decir contiene muchos minerales, o rocías tus plantas con una solución con fertilizante, es normal que las hojas presenten manchas residuales (como en las ventanas después de la lluvia) y pierdan su brillo.  Para limpiarlas y destapar los poros de las hojas, frota las hojas con una franela o algodón empapado en:

  1. Jugo de cítricos (piña, naranja, limón…)
  2. Cerveza rancia
  3. 1/2 taza de leche diluída en  litro de agua
  4. 1 cucharada de mayonesa diluida en una taza de agua
Print Friendly, PDF & Email

¿y tú, qué opinas?