Para que tus orquídeas estén siempre sanas, lo mejor es que prevengas posibles enfermedades y plagas. Los puntos más importantes son:
– agua: es el principal factor de enfermedades y muerte. Ten cuidado de regar cuando sea necesario, no regar de más y no deshidratar a tu planta. Riégalas siempre en la mañana para que tengan tiempo de secarse antes de que baje la temperatura. Los detalles los encuentras en cuidados básicos, o específicamente en el género al que pertenezca tu orquídea.
– nutrición: recuerda que las orquídeas en la naturaleza obtienen los nutrientes que necesitan de la lluvia que escurre por los arboles recogiendo materia orgánica y otros elementos, para después escurrir sobre ellas. Los sustratos, orgánicos e inorgánicos no aportan los nutrientes que necesitan; hay que fertilizar!!
– buena ventilación: los ambientes cargados y poco ventilados son ideales para que en conjunto con el exceso de agua se formen infecciones bacterianas y hongos.
– luz: necesitan luz, pero nunca la luz directa del sol!! Son pocas las especies que toleran la luz directa del sol, y de todas formas, al medio día cuando el sol es más intenso, deben estar en algún lugar que les dé sombra.
– humedad: si la humedad de tu ambiente es alta, es importantísimo que exista una muy buena ventilación; si es muy baja, necesitas hidratar a tus plantas más frecuentemente para que no se sequen y tratar de subir la humedad relativa.

TIP: sí pones varias plantas juntas, se ayudan entre ellas y la humedad  relativa aumentará

Print Friendly, PDF & Email

¿y tú, qué opinas?