Si cuando te despiertas de una noche de fiesta corres al baño, no estas sol@! Primero que nada, necesitas hacer pipí porque el alcohol es un diurético, que nos ayuda a producir más orina y por eso nos sentimos deshidratados. Pero frecuentemente también existe la imperante necesidad de usar el trono como reyes – sin mucho esfuerzo!

El etanol en el alcohol es al que le tenemos que agradeces por esa “c4c4 de la cruda”, en adelante CDLC para que no nos bloqueen los servidores por impropios ;)! El etanol acelera el proceso digestivo, por lo que tienes que ir al baño cuando no haz acabado de abrir los ojos. Acelerar la digestión también significa que el colón ha tenido menos tiempo para absorber agua, lo que provoca que tus gracias no estén bien formadas, o sea una rampante diarrea, según la Dra. Ansia Sheth en su libro “What’s Your Poo Telling You?”  (“Que Te Esta Diciendo Tu Popo”).

La cerveza y licores de malta son particularmente agresivos cuando hablamos de CDLCs. Nuestro cuerpo produce suficientes enzimas para romper carbohidratos complejos presentes en estas bebidas en su paso al intestino delgado. Pero cuando tomamos éstas bebida en exceso, además del proceso acelerado de digestión, algunos de éstos carbohidratos no pueden ser descompuestos en partículas más pequeñas y pasan casi intactas al intestino grueso. Las bacterias que tenemos en el intestino grueso fermentan éstos carbohidratos provocando que produzcamos gases, nos sintamos hinchados, tengamos calambres y diarrea.

Ests síntomas que acompañan a las CDLCs son similares a los que padecen las personas intolerantes a la lactosa cuando comen lácteos.  Y como con los intolerantes a la lactosa, los limites de cuanto puede una persona beber – o comer lácteos – antes de empezar a sentirse mal del estomago varía.  Para algunas personas pueden ser solo dos cervezas, para otras tal vez es necesario el six pack completo. Lo que es real para todos, es que si abusamos en la noche, al día siguiente nuestro estomago pagará las consecuencias.

El vino y otros licores son menos agresivos con el estomago… sin embargo – y todos los sabemos bien – no importa cual sea tu bebida de elección: si bebiste todo el día ayer, hoy seguramente para cuando leas esto, estará asentando con la cabeza en completo acuerdo recordando con cariño el tiempo de calidad que pasaste con tu trono al despertarte!

La buena noticia es que por lo general, durante el día de la cruda te vas a deshacer de los excesos tóxicos en tu sistema digestivo y deberás sentirte mejor en la noche o al día siguiente. Si no es así y el malestar continua por varios días, es momento de ir al doctor. Y hay que tener en cuenta que aunque la intoxicación deje en paz a nuestro estomago, el alcohol en la sangre sigue presente y necesitan pasar 3 ó 4 días para que el cuerpo logre eliminarlo por completo.  Así es que, hazle un favor a tu cuerpo y descansa unos 5 días entre fiesta y fiesta!!

Te dejamos estos tips que SEGURAMENTE te interesarán: “Lo mejor para la cruda

 

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